Mundo Proniño

Uruguay

Desde el año 2001, se ejecuta el programa Proniño en Uruguay por Telefónica, con el apoyo de la ONG Gurises Unidos, que comenzó su trabajo con 60 niños en 2001, en el 2007 se alcanzó una cobertura de 2.500 beneficiarios actuando en cuatro departamentos del país: Montevideo, Canelones, Treinta y Tres, y Paysandú. Para el 2008 la meta sería 5.000 niños y niñas.

El objetivo es contribuir a la erradicación del trabajo infantil que vulnera los derechos de los niños, a través de una escolarización que asegure logros educativos significativos en las trayectorias escolares  y el  conocimiento de las nuevas TIC.

Proniño Uruguay viene desarrollando un modelo de intervención integral desde dos metodologías, el Acuerdo Educativo Familiar (AEF) y el Acuerdo Educativo Escolar (AEE).

El Acuerdo Educativo Familiar se realiza a través de la estrecha coordinación con las escuelas y otras organizaciones educativas de las zonas en las que Proniño interviene. Tras una presentación general del proyecto en el centro educativo, se visualizan en conjunto aquellas situaciones de trabajo infantil existentes en la escuela y que tienen el perfil como para ser abordadas desde Proniño.

Una vez que la familia ingresa al proyecto se construye conjuntamente con el equipo técnico de Proniño un Acuerdo Educativo Familiar  que contiene compromisos y metas para poder realizar una mejora en la calidad de vida de todo el núcleo. A través de este acuerdo se brinda una beca económica para cubrir las necesidades básicas del niño/a, adolescente y su núcleo familiar, sustituyendo el dinero que los niños, niñas y adolescentes aportaban con su trabajo.

A su vez, se realiza una intervención socioeducativa con un seguimiento personalizado a nivel familiar, escolar y comunitario de niños, niñas y adolescentes integrados a Proniño. Se realizan seguimientos educativos de cada uno de los niños, niñas y adolescentes, a través de entrevistas que se coordinan con las maestras y directoras correspondientes. De esta manera se continúa el trabajo en conjunto que se realiza entre el proyecto, la escuela y la comunidad.

Por otra parte se trabaja con los adultos favoreciendo el desarrollo de alternativas laborales, capacitación, basadas en sus capacidades y posibilidades individuales y colectivas.

Por otra parte, el Acuerdo Educativo Escolar surge a partir del trabajo en conjunto con las escuelas. Desde las acciones llevadas a cabo se visualizaba la necesidad de contar con una propuesta dentro del centro escolar que pudiera favorecer la integración de niños, niñas y adolescentes a la educación formal así como también la posibilidad de fortalecer a la institución educativa como agente de cambio (calidad educativa) entendiendo que una escuela fortalecida puede reducir sus niveles de ausentismo y abandono (protección integral) contribuyendo así a la prevención y el retiro de las expresiones de Trabajo Infantil.

El AEE es una propuesta de intervención directa en escuelas seleccionadas desde el equipo técnico de Proniño en estrecho diálogo con la inspección y dirección del centro escolar. Dicha propuesta –enmarcada  en el eje calidad educativa pero relacionada transversalmente gracias a esta metodología en protección integral- requiere un respaldo institucional que incluya una buena coordinación Inspección - Dirección - Equipo docente, así como también interés, preocupación y disposición por parte de la comunidad educativa en lo relativo a situaciones de trabajo infantil.

En términos generales, los componentes AEE y AEF  proponen contribuir a la escolarización de las niñas/ niños y adolescentes  trabajadores, mediante la inserción educativa (cuando no asisten), el mejoramiento de la relación con la escuela (cuando sí lo hacen)  y la superación de las situaciones de trabajo, especialmente de aquellas que suponen riesgos y limitaciones al desarrollo de los niños /niñas y adolescentes.

Es fundamental para lograr esto, que se produzca mayor articulación y cooperación de los sectores público-privado, generando acuerdos con organismos públicos nacionales y municipales, con organizaciones de la sociedad civil y con empresas del sector privado, donde cada uno aportó desde su especificidad distintos elementos: recursos económicos, recursos técnicos, metodología, conocimiento de la población objetivo y de la realidad local.

Por último, y con mayor impacto año a año, se propone incidir en la opinión pública, desarrollando líneas de sensibilización sobre la consideración social de la infancia así como la difusión de los derechos de la niñez y adolescencia en el marco de la doctrina de la protección integral y la Convención sobre los Derechos del Niño, en general, y muy especialmente el Trabajo Infantil, como expresión de esta vulneración.

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